Últimas frases publicadas
Hasta que hayas muerto no esperes alabanzas limpias de envidia.
Cuando pedimos consejo lo que esperamos a menudo es más bien aprobación.
Un árbol necesita dos cosas: sustancia bajo tierra y belleza exterior. Son criaturas concretas, pero impulsadas por una fuerza de elegancia. La belleza que necesitan es viento, luz, grillos, hormigas y una miríada de estrellas hacia las que dirigir la fórmula de sus ramas.
A lo largo de la juventud pensamos amar, pero sólo cuando hemos envejecido en compañía de otro conocemos la fuerza del amor.
Amigos, hermanos, familia, parientes políticos, conciudadanos, en fin, todo el mundo, puesto que queremos que la sociedad de los hombres sea una sola, merecen ser apreciados por su propia personalidad: cada cual es un fin en sí mismo.
La vida es un misterio; cuanto más la conoces, más y más bella es. Llega un momento cuando, de repente, empiezas a vivirla, empiezas a fluir con ella.
El conocer lo que tenemos delante de nosotros, en nuestra vida ordinaria, ésa es la principal sabiduría.
Los placeres sencillos son el refugio último de los hombres complicados.
Necesité años para darme cuenta de que llevaba en mí, en mi cuerpo, en mi corazón, en mi alma, un núcleo inextricable de bondad y de maldad.
El que teme padecer padece ya lo que teme.